Notas

Alta Catamarca, un paraíso con aspecto lunar

El Creston

En pocos kilómetros cuadrados Catamarca alberga un conjunto de 25 volcanes cordilleranos que atraen por su exótico aspecto a miles de cultores del turismo de aventura y montañistas de los más diversos puntos del planeta. Esta concentración de picos que superan los 6 mil metros de altura sobre el nivel del mar, conocida como “Los Seismiles”, constituyen una reserva que sólo es superada en el mundo por el cordón del Himalaya.

La zona cordillerana, conocida como Alta Catamarca, demarca el límite entre la provincia y el vecino país de Chile, que también promociona el turismo de estos volcanes, salares y lagunas como propios, ya que muchos de ellos son compartidos porque la frontera binacional está delimitada por las altas cumbres.

Entre estos verdaderos colosos, los más conocidos son el Ojos del Salado, considerado el volcán activo más alto del mundo con 6.879 metros, y el Pissis, el volcán inactivo de mayor altura, con 6.882 metros. Entre quienes desafían las alturas se discute actualmente cuál de estos dos volcanes es la segunda cumbre de América, detrás del Aconcagua (Mendoza), también en la frontera argentino-chilena.

Para llegar hasta este santuario de altura los visitantes deben arribar primero a Tinogasta y luego a Fiambalá, localidad que está ubicada a 50 kilómetros de la cabecera departamental, productora de excelentes vinos de altura y puerta del Paso de San Francisco, vía internacional obligada para acceder a los colosos.

El trayecto del corredor es una fiesta para los ojos: los distintos colores que ofrece un paisaje desértico son únicos en la geografía nacional. La fauna que predomina son camélidos (llamas, guanacos y vicuñas), flamencos rosados, otras aves y truchas en los cauces que serpentean las laderas cordilleranas.

Enigmáticos y exóticos

Para los amantes del montañismo los colosos andinos ubicados en el territorio catamarqueño son un verdadero desafío. Deportistas de todo el mundo, con experiencia en picos asiáticos, consideran al santuario un paraje ineludible para jalonar su carrera.

La reciente historia de las travesías de estos volcanes exóticos tiene la necesaria cuota de enigma. Las condiciones climáticas adversas y la temida puna son un duro obstáculo para quienes desafían las alturas. Y esa historia también tiene su capítulo trágico: el alemán Eduard Baumman y el inglés James Tuckrer desaparecieron para siempre en su intento de escalar el Pissis.

Tuckrer contaba con experiencia necesaria para este tipo de deportes, al punto de haber escalado el mismísimo Himalaya. Baumman era un ingeniero que integraba un contingente del país teutón y también era un cultor del montañismo.

Por esa razón, a los deportistas que se aventuran en los colosos andinos se les recomienda recurrir al servicio de conocedores de la zona, habitantes de Tinogasta y Fiambalá, que cuentan con el equipamiento necesario para la actividad. También informar a las autoridades tanto de Gendarmería Nacional por cualquier eventualidad.

Para los viajeros menos temerarios el Paso de San Francisco es en sí mismo un icono del turismo de la geografía nacional que permite acceder con relativa facilidad a Chile y visitar la Tercera Región de Atacama, donde Copiapó y Puerto Caldera, en la costa del Pacífico, son una opción válida a la hora de elegir destinos.

Hotel de Cortaderas

Uno de los emprendimientos que puso en marcha el gobierno provincial es la construcción del Hotel de Cortaderas, que cuando esté finalizado podrá albergar a más de 30 turistas.

Hotel

La decisión de instalar el hotel fue tomada por el actual gobernador Eduardo Brizuela del Moral y su construcción se inició el año pasado con la intención de culminarlo para la competencia automovilística Paris-Dakar, que en esta edición se desarrollará en Argentina y Chile.

La intención es servir de punto de albergue para quienes transiten por el paso bioceánico y, especialmente, para quienes eligen la Alta Catamarca como punto para el turismo de aventura.